Incitante: Un microrelato de Rosa de la Aurora con un giro inesperado
Incitante Sus manos gallardas, sudorosas y varoniles, acariciaban y presionaban suavemente los pezones duros, aterciopelados y aún jóvenes, que incitaban a ser lamidos y mordisqueados en esquizofrénico deseo. Mientras, las caderas arremetían con fuerza entre alaridos y el sofocante calor dejaba caer las gotas de sudor por su desnuda espalda. Las tres muchachas, aturdidas y azoradas, seguían con asombro los rápidos movimientos de los dedos del hombre que palpaba con suavidad y pasaba de una mano a otra los turgentes y exquisitos frutos. La carreta seguía en el río con los duraznos de su carga madurando rápidamente al sol, y ellas, con ambas manos, ayudándole a sacarla de allí. Sin duda, se había atorado con la crecida. Un agradecimiento especial a mi amigo y poeta, Pablo, de Galicia, España , por haberme mostrado el camino del microrelato. Un abracito para ti, amigo mío. Eres una persona maravillosa. Escrito por: Rosa de ...