
ONDULANDO EN TUS COSTAS HAMBRIENTAS…
Soy
cascada entre tus dedos de hierba,
espuma
que acaricia tus reservas,
el
cernido de una gota que embelesa,
tus
mojados labios, color frambuesa.
Ondulando
en tus costas hambrientas,
acaricio
dos piedras de erecta silueta,
que
cantan acústicas letras,
sedosas,
sedientas de tu fuerza.
Y
juega la corriente entre las grietas,
a
besar arenas y el tronco naturaleza,
en
burbujas de suspiros enérgicos
que
pétalos amorosos silenciosos profesan.
Retumba
el eco en las paredes curiosas
y
en sus largas orejas un “ te amo “ se posa,
remontan
su vuelo las mil mariposas,
en
halo que mezcla tus ganas…
¡Con
las mieles de mi rosa!