LIBERTAD
Cuando
miro el vacío de mi agreste vida,
descubro en el silencio los acordes de mis sueños
que al pulsarlos vuelan como dulces notas llenas de magia,
desperdigadas por ahí,
en cada rosa,
en cada pluma que vuela con su canto alegre
rozando la piel de otra vida.
Me acaricio la existencia con la suavidad de su melodía
que recorre hasta el último vello de mi piel,
cual multitudes de mariposasas
arrastrándome a alzar el vuelo
de este nostálgico suspiro,
tan trasparente,
como los encajes que disfrazan mi soledad.
La suave brisa trae cuchillos filosos que se empeñan
en partirme los labios
para que no pueda pronunciar esa palabra;
esa palabra que me pega el paladar
y como una pesada cadena me hace arrastrar las piernas
por incercia entre las escorias de los años
y la ambigüedad de un suspiro.
Esa palabra.
Libertad.
descubro en el silencio los acordes de mis sueños
que al pulsarlos vuelan como dulces notas llenas de magia,
desperdigadas por ahí,
en cada rosa,
en cada pluma que vuela con su canto alegre
rozando la piel de otra vida.
Me acaricio la existencia con la suavidad de su melodía
que recorre hasta el último vello de mi piel,
cual multitudes de mariposasas
arrastrándome a alzar el vuelo
de este nostálgico suspiro,
tan trasparente,
como los encajes que disfrazan mi soledad.
La suave brisa trae cuchillos filosos que se empeñan
en partirme los labios
para que no pueda pronunciar esa palabra;
esa palabra que me pega el paladar
y como una pesada cadena me hace arrastrar las piernas
por incercia entre las escorias de los años
y la ambigüedad de un suspiro.
Esa palabra.
Libertad.